Por si los alemanes no tuvieran suficiente con tener la Gumball 3000 (recordemos que es aquella competición o carrera que consiste en hacer más el cafre a bordo de tu coche hiper-deportivo por medio de las autopistas de toda Europa), ahora hicieron una llamada Rushh Drive. Por suerte, la policía les paró los pies a tiempo.
Tenían pensado hacerlo este fin de semana, y eran 160 participantes a bordo de coches que sumaban 30.000 CV (ahí nada) y por valor de 8 millones de euros (dos McLaren F1 LeMans, sí). El que ganase se llevaría unos 160.000 €. Lo malo es que ya el primer día, la policía se agenció 63 vehículos (Ferraris, Porsches, un Rolls-Royce Cabrio, un Mercedes-Benz SLR…) convirtiendo la nave en la que los decomisaban en un improvisado salón del automóvil. Impresionante, la verdad.
Lo bueno es que algún alto-standing de la vida presumió de que le sobraba el dinero y que “fácilmente” (esto no lo dijo, pero por hacer la coña) se podría comprar otro Ferrari para el fin de semana si no le devolvían el suyo. El domingo les devolvieron los coches para ir para casa. No tardarán mucho en volver a hacer cafradas.
Por cierto, otro detalle bastante bueno, el de las chicas tunning manifestándose por no poder ¿exhibirse? o algo al decomisar los coches y prohibir la competición.
Vía (español): MotorFull.
Vía original: Spiegel.de.









RSS Feed



